Se escribe para liberar, para sentir, para soñar, inclusive para ser leídos.
Nunca escribí para encontrar y lo hice, encontré a una mujer con tinta en las venas con todas las ganas de amar y ser amada de manera literal, me encontré parada en la calle del destino esperando por mí, la abracé y acepté con todos esos acentos que me hacen dramática, con esos puntos suspensivos que me dejan expectante, erratas que me hacen sentir viva, llenita de letras y con todas las ganas de caminarlas sintiendo que vuelo.
Maravillosas coincidencias me han traído mis garabatos, tus ojos que me leen ¡vaya bendición! sepa usted que me está leyendo el alma sin verme a los ojos. Escribo por escribir por ser y hacerme, por mí y en ocasiones por ti, esas veces que te siento corriendo en mi cabeza luchando por pasar desapercibido logrando esa cosquilla en los dedos que sólo se calma redactandonos.
Y así soy, una mujer sin más, totalmente ordinaria llena de dudas con una belleza promedio y con todos los miedos que puedo soportar, agradecida eternamente con Dios por darme una válvula de escape para tanto sentir.
Se escribe para todo y para nada, y aun escribiendo me sale más claro el borrar.
Escribe tú y hazme sentirte por los ojos hasta que me inundes el alma, déjame ver como te muerdes los labios, meneas tu cabeza y sonríes al hacerlo, déjame leerte así como lo haces hoy conmigo.
Nunca escribí para encontrar y lo hice, encontré a una mujer con tinta en las venas con todas las ganas de amar y ser amada de manera literal, me encontré parada en la calle del destino esperando por mí, la abracé y acepté con todos esos acentos que me hacen dramática, con esos puntos suspensivos que me dejan expectante, erratas que me hacen sentir viva, llenita de letras y con todas las ganas de caminarlas sintiendo que vuelo.
Maravillosas coincidencias me han traído mis garabatos, tus ojos que me leen ¡vaya bendición! sepa usted que me está leyendo el alma sin verme a los ojos. Escribo por escribir por ser y hacerme, por mí y en ocasiones por ti, esas veces que te siento corriendo en mi cabeza luchando por pasar desapercibido logrando esa cosquilla en los dedos que sólo se calma redactandonos.
Y así soy, una mujer sin más, totalmente ordinaria llena de dudas con una belleza promedio y con todos los miedos que puedo soportar, agradecida eternamente con Dios por darme una válvula de escape para tanto sentir.
Se escribe para todo y para nada, y aun escribiendo me sale más claro el borrar.
Escribe tú y hazme sentirte por los ojos hasta que me inundes el alma, déjame ver como te muerdes los labios, meneas tu cabeza y sonríes al hacerlo, déjame leerte así como lo haces hoy conmigo.
Escribe.