sábado, 19 de julio de 2014

Escribo

Se escribe para liberar, para sentir, para soñar, inclusive para ser leídos.
Nunca escribí para encontrar y lo hice, encontré a una mujer con tinta en las venas con todas las ganas de amar y ser amada de manera literal, me encontré parada en la calle del destino esperando por mí, la abracé y acepté con todos esos acentos que me hacen dramática, con esos puntos suspensivos que me dejan expectante, erratas que me hacen sentir viva, llenita de letras y con todas las ganas de caminarlas sintiendo que vuelo.
Maravillosas coincidencias me han traído mis garabatos, tus ojos que me leen ¡vaya bendición! sepa usted que me está leyendo el alma sin verme a los ojos. Escribo por escribir por ser y hacerme, por mí y en ocasiones por ti, esas veces que te siento corriendo en mi cabeza luchando por pasar desapercibido logrando esa cosquilla en los dedos que sólo se calma redactandonos.
Y así soy, una mujer sin más, totalmente ordinaria llena de dudas con una belleza promedio y con todos los miedos que puedo soportar, agradecida eternamente con Dios por darme una válvula de escape para tanto sentir.
Se escribe para todo y para nada, y aun escribiendo me sale más claro el borrar.
Escribe tú y hazme sentirte por los ojos hasta que me inundes el alma, déjame ver como te muerdes los labios, meneas tu cabeza y sonríes al hacerlo, déjame leerte así como lo haces hoy conmigo.
Escribe.

Insolencia.

Hoy es uno de esos días en donde la necesidad de ver mis pensamientos se hace prioritaria, así que aquí estoy, haciendo una tregua con el teclado para que me ayude a plasmar los colores del día, por más que se esmeren las letras en vestirse de luto.
Reflexiono y no cabe duda que el día es una hoja en blanco para trazar y colorear, depende de uno hacerlo o darle el poder a alguien más para que lo haga, yo, en lo personal, juego a dibujarlo comenzando por trazos a colores, por si me ganan las prisas y no alcanzo a rellenarlo, otras veces cuando me siento muy valiente, dejo a las fauces del amor lo que le venga en gana, aun sabiendo que aunque me haga un dibujo hermoso me regresará la hoja toda arrugada. Y es esto de la magia del despertar dando por sentado que el sol saldrá y que seguro se pondrá, nos vuelve tan insensibles y creyentes de los “para siempre” cuando lo único seguro es que no hay nada seguro , excepto que acabará estemos o no.


lunes, 14 de julio de 2014

Cuando pienso en ti

Cuando pienso en ti, la felicidad no me cabe en el cuerpo y logra escapar de a poco en la sonrisa, en la risa, en los suspiros, de cuando en cuando se me asoman las lágrimas ante algo tan sublime, tan puro, tan mágico, me has enseñado a conocer una parte de mí que no conocía, me has dado tanto y para siempre, que si acabara en este instante un capítulo de mi vida lleva tu nombre, ese parte aguas en mi corazón, quiero quererte de esta manera a diario sin mañana y sin ayer, sólo hoy como desde que camino a tu lado sin pisar el suelo, no hay tiempo entre tú y yo, no hay fechas, sólo entrega total, hemos estado completos sin importar un mañana doloroso o un ayer en pedazos, eres tú la sonrisa al despertar, los cimientos de mi alegría día con día, mi dulce amargo lleno de oscuros en mis días de luz, mi luz en mis días oscuros, por fin sin pensar en un fin sólo estar mientras nos seamos, mira que no hay eternidad en la humanidad, siendo uno caminado a propios pies a voluntad de ser, de estar, nuestro objetivo ser feliz, ayudarnos, amarnos, no hay necesidad de gritar lo que sentimos cuando nos vivimos cada día.


Volteo y sonrió, ahí a la nada, sin pensar en el futuro, no espero eternidad pues sé que yo nací con la vida de frente y la muerte esperando, sólo suspiro y le agradezco al cielo que entre todo el universo hayamos coincidido que no existe distancia si en este instante me estas leyendo, que no existe distancia si eres mi primer y último pensamiento del día, así sonriendo a la nada te amo todo.

De la peor para ti
Maria Camila Pulgarin Pardo

martes, 1 de julio de 2014

Escribí aunque pensé que no querías que lo hiciera de esta manera

Siempre temí­ que llegara este día, en el que debo tomar mis cosas y partir. Sin mirar atrás, sin dudar. Armo mi maleta, observo las paredes y, en un suspiro, siento el aroma de la habitación.
Mientras lo hago, pienso en todo lo que ha pasado durante mi vida aquí­. Y llegan los recuerdos: desde aquella lencería negra que tanto me gustaba hasta la capota de mis sacos que tanto odiabas, todo cabe mi equipaje.
Las risas, los llantos, las peleas, todo lo que nos fortaleció y también lo que nos debilitó. Los momentos en que quería huir, salir corriendo(que realmente no fueron muchos), y los instantes en que deseaba que éste fuera mi hogar por siempre porque aquí estabas, como hoy.

Sé que me tengo que ir, que nuestra magia se desvaneció, pero eso no hace el proceso más fácil. Ya me marcho, amor, dejo físicamente nuestro aqui, pero en mi corazón siempre habrá un espacio para ti y toda nuestra vida juntos.

Maria Camila Pulgarin Pardo